domingo, 27 de octubre de 2013

Domingo, Octubre 27, 2013

Jardín de oración

CADA ORACIÓN ME CONECTA CON LO DIVINO EN MÍ.
Los jardines pueden ser tan desorganizados como un valle de flores silvestres o tan nítidos como hileras plantadas de flores y arbustos. La oración es como un jardín, puede ser libre y sin estructura o formal y ordenada. Algunas oraciones son gritos de júbilo, mientras que otras son llantos que piden consuelo. A veces, bailamos al orar; otras, respiramos y vamos al Silencio.
No existe un modo errado de orar. Como el aroma de una rosa, cada oración nos despierta al bien de Dios. Cada oración me abre el corazón. Al entrar a mi jardín de oración, afirmo la presencia moradora del Espíritu divino y las cualidades que ha establecido en mí. Soy gozo y amor. Soy uno con el Uno, y ofrezco una oración de gratitud.
Manténganse constantes en la oración, siempre alerta y dando gracias a Dios.—Colosenses 4:2

sábado, 26 de octubre de 2013

Sábado, Octubre 26, 2013

Dios

EXISTE SÓLO UNA PRESENCIA Y UN PODER EN EL UNIVERSO —DIOS, EL BIEN.
Siento consuelo al saber que Dios —la energía creativa­— está presente por doquier como amor, paz, gozo y plenitud. Más que todo, siento gratitud porque Dios es mi ayuda en toda necesidad. Sin importar lo que esté experimentando, o cuán perturbado me sienta, Dios está conmigo —no sólo disponible para mí sino como mi ser mismo.
Dios me ama, me protege y me guía en cada momento. Todo lo que necesito hacer es ir a mi interior, pedir y estar dispuesto a recibir. La mera conciencia de la presencia de Dios abre el camino para que Su bien se desarrolle en mi vida. Gracias, Dios, por haberme creado y por sustentarme, por ser la presencia de amor y luz en el mundo y en mí.
Así hemos llegado a saber y creer que Dios nos ama. Dios es amor, y el que vive en el amor, vive en Dios y Dios en él.—1 Juan 4:16

viernes, 25 de octubre de 2013

Viernes, Octubre 25, 2013


Comunicación

ME COMUNICO CON AMOR Y CLARIDAD.
Puedo comunicarme con los demás de muchas maneras: mediante mis palabras y gestos, escribiendo, enviando textos o hablando. La comunicación nos conecta. Me hago la siguiente pregunta: Cuando me comunico, ¿soy amable y placentero o áspero y descortés? ¿Hago contacto visual o soy esquivo? ¿Soy positivo y afable o crítico e indiferente?
Considero cómo me comunico y dirijo conscientemente mi actitud. Cada interacción me brinda la oportunidad de bendecir. Elijo comunicarme partiendo del amor de Dios en mi corazón. Escojo ser amable y cooperar. Estoy abierto a las ideas de los demás y comparto las mías con amor y claridad. Soy bondadoso según expreso el amor de Dios que soy.
Voy a hablar con sinceridad y a decir francamente lo que pienso.—Job 33:3

jueves, 24 de octubre de 2013

Jueves, Octubre 24, 2013

Guía

ESTOY RECEPTIVO A LA SABIDURÍA DEL ESPÍRITU.
Si me siento confundido acerca de mis opciones o inseguro acerca de qué camino seguir, tomo tiempo para la contemplación callada. Cierro mis ojos y suelto toda preocupación, tal como si dejara un equipaje en la puerta antes de entrar a un santuario. Al deshacerme del peso, puedo entrar en el Silencio y respirar.
Mantengo mi atención en la quietud, en la cadencia de mi respiración. Digo calladamente: “YO SOY el que SOY”. El YO SOY en mí es la fuente de toda sabiduría y comprensión. No experimenta duda. YO SOY sólo conoce poder, luz y potencial ilimitado. Mi mente y mi corazón están abiertos para recibir la guía del YO SOY—una guía que está tan cerca como la respiración.
Mi boca hablará sabiduría, y el pensamiento de mi corazón inteligencia.—Salmo 49:3

miércoles, 23 de octubre de 2013

Miércoles, Octubre 23, 2013

Dinámico

¡SOY UN SER DINÁMICO Y LLENO DE VIDA!
Puede que dé por sentado que me levantaré por la mañana, iré al trabajo o al colegio y que lograré las labores ante mí. Sin embargo, sé que en todo lo que haga, mi energía provendrá de la vida divina.
He sido bendecido con la habilidad de leer o escuchar estas palabras y comprender su mensaje. Tengo la capacidad de pensar, planear, visualizar, compartir y entender ideas. ¡Qué maravillosa es mi mente! He sido bendecido con un cuerpo que circula energía y nutrientes sin que yo tenga que dirigirlo conscientemente.
¡He sido creado maravillosamente! Diseñado para renovar, sanar y mantener mi estado natural de plenitud. Siento gratitud por un cuerpo vibrante y una mente activa.
El niño crecía y se fortalecía, y se llenaba de sabiduría, y la gracia de Dios reposaba en él.—Lucas 2:40

martes, 22 de octubre de 2013

Martes, Octubre 22, 2013

 LA GRACIA DE DIOS.
La gracia es el momento en el que una flor se abre. Es la armonía sutil que brota de un instrumento musical, la brisa dulce del otoño, una respiración sosegada. La gracia ocurre cuando dejo ir y abro las puertas de mi alma a la guía de Dios. Llega tal como una hoja cae cuando dejo de tratar de analizar la vida y permito que ésta sencillamente sea por medio de mí.
No tengo que hacer nada para ganar la gracia; ésta surge cuando dejo de resistir. Es el toque divino que me deja saber que puedo comenzar de nuevo en cualquier momento. Es la promesa de un nuevo comienzo guiado por el amor divino. No importa el pasado; al saberme merecedor, abro mi corazón a la refulgente luz de la gracia.
Hija, por tu fe has sido sanada. Ve en paz, y queda sana de tu enfermedad.—Marcos 5:34

lunes, 21 de octubre de 2013


Lunes, Octubre 21, 2013
Armonía

SOY UN AGENTE DE ARMONÍA EN EL MUNDO.
Cuando tomo decisiones junto con otros, acudo al Espíritu por las cualidades que necesito. Suscito paciencia, humildad y comprensión para tener la capacidad de escuchar atentamente y compartir mis pensamientos honesta y claramente. Al aceptar que mi punto de vista puede no prevalecer, honro la decisión del grupo, ya sea respecto a elecciones políticas, decisiones de la comunidad o sencillamente escoger un restaurante con un grupo de amigos. Al permanecer abierto y flexible, soy un agente de armonía en el mundo.
Al expresar mis pensamientos y preferencias sin argumento o lucha, erijo un recurso de afinidad interna que me ayuda a vivir en solidaridad con los demás.
Y sobre todo, revístanse de amor, que es el vínculo perfecto.—Colosenses 3:14