sábado, 14 de diciembre de 2013


Sábado, Diciembre 14, 2013


Libre

SOY LIBRE DE PENSAMIENTOS LIMITANTES.
Si añoro la libertad, hago una pausa para examinar cualquier creencia limitante. Dejo ir cualquier noción de que me falta una cualidad o posesión necesaria para ser feliz y saludable —soy sano y perfecto tal como soy. Todo es posible al derribar las barreras que he construido en mi mente. No doy poder a ningún pensamiento que me haga sentir que soy menos que otro.
Nada puede atarme. Tengo el poder en mí para reclamar mi herencia divina y para vivir libre de actitudes limitantes. En el silencio interno, tengo acceso a toda la energía, sabiduría, compasión y paz que necesito. Ésta es la promesa de mi Creador.
El Espíritu del Señor está sobre mí. Me ha ungido para proclamar buenas noticias a los pobres … me ha enviado a proclamar libertad a los cautivos … a poner en libertad a los oprimidos.—Lucas 4:18

miércoles, 11 de diciembre de 2013

Miércoles, Diciembre 11, 2013


Recibir

HOY RECIBO CON GRACIA TODO BIEN.
Dar y recibir van de la mano. Doy a los demás, y también estoy receptivo al bien que es compartido conmigo. Brindo a otros el gozo de dar cuando acepto con gracia y gratitud cumplidos, regalos materiales y sugerencias.
Hoy, como parte de mi práctica espiritual, dejo ir cualquier duda acerca de si merezco o no recibir el bien abundante de Dios. Acepto bendiciones de cualquier forma que se presenten.
Abro mi mente y mi corazón al gozo, el amor, la prosperidad y todo el bien en la vida. Presto atención a las bendiciones que surgen de maneras inesperadas. Hoy, con un corazón y una mente renovados, acepto con agradecimiento y gracia toda bendición en mi vida.
Que mi pueblo disfrute en abundancia de mis bienes. Yo, el Señor, lo afirmo.—Jeremías 31:14

martes, 10 de diciembre de 2013

Martes, Diciembre 10, 2013


Armonía

LA PAZ Y LA ARMONÍA DE DIOS FLUYEN POR MEDIO DE MÍ.
Eric Butterworth, ministro Unity, escribió: “... cosas pueden pasar a tu alrededor y cosas pueden pasarte a ti, pero las únicas cosas que realmente cuentan son las cosas que pasan en ti”.
¿Permito que las circunstancias externas perturben mi sentido de bienestar o me dedico a mantener la armonía de mente, cuerpo y espíritu? Pongo la atención en mi corazón, respiro profundamente y siento que la paz de Dios fluye en mí. Desde la punta de la cabeza hasta la punta de los pies, permito que el peso de las circunstancias externas se disipe. Infundo mi cuerpo con pensamientos de paz, amor y aceptación. Al lograr armonía en mi interior, expreso armonía al mundo.
Por lo tanto, pongan toda su atención en el reino de los cielos y en hacer lo que es justo ante Dios, y recibirán también todas estas cosas.—Mateo 6:33

jueves, 5 de diciembre de 2013

Jueves, Diciembre 5, 2013
Día a día
EXPERIMENTO LA GRANDEZA DE DIOS DÍA A DÍA.
Ayer ya pasó y mañana todavía no ha comenzado —mas hoy está aquí y ahora. ¿Cómo voy a hacer que este día cuente? ¿Qué pensamientos mantendré en mi mente? ¿Qué metas lograré? ¿Cuántas vidas impactaré?
La vida es vivida día a día, momento a momento. Cuando observo mi vida, puedo ver que es como un tapiz; cada experiencia entretejida en un patrón que es únicamente mío. El diseño emerge más y más cada día.
¡No necesito preocuparme acerca del mañana! En vez de ello, vivo gozosamente hoy y espero con anhelo las bendiciones que revelarán el bello diseño que es mi vida. Hoy tengo la intención de crear momentos maravillosos. Elijo bendecir a otros y experimentar la grandeza de Dios.
Por dentro nos renovamos día a día.—2 Corintios 4:16

martes, 3 de diciembre de 2013

Martes, Diciembre 3, 2013
Guía
EL ESPÍRITU GUÍA Y SUSTENTA MI ALMA.
Si no sé qué hacer o decir en un momento dado, recuerdo que existe una fuente inagotable de guía en mi alma. Me libero de cualquier creencia infundada. Dejo ir cualquier temor a la insuficiencia o incapacidad y regreso a la quietud interna, donde suscito la guía que busco. Me aquieto y digo: “Dios, háblame”.
Cultivo la costumbre de acudir a Dios cada vez que necesito dirección. En mi práctica diaria, pido al Espíritu que hable a mi alma. Abro mi corazón, espero pacientemente y escucho el dulce susurro de mi voz interna. Acojo con agradecimiento aquello que me toca hacer hoy. La sabiduría infinita de Dios siempre está disponible para que me sirva de ella, y me guía de maneras amorosas.
No serán ustedes quienes hablen, sino que el Espíritu de su Padre hablará por ustedes.—Mateo 10:20

lunes, 2 de diciembre de 2013

Lunes, Diciembre 2, 2013


Cielo

DISFRUTO DE LOS GOZOS DEL CIELO, AQUÍ Y AHORA.
Nunca desearía posponer mi bien o demorar la manifestación de bendiciones celestiales. El cielo no es un destino futuro, está presente en todo momento y por doquier. Es un estado de conciencia en armonía con Dios.
El espíritu de Dios está vivo y activo en mí. Este Espíritu no es sólo la fuente de todo bien, sino que es el bien mismo. Ni el espacio ni el tiempo pueden separarme de mi bien. Aquí y ahora disfruto de todo lo que Dios ha dispuesto para mí. Las bendiciones del cielo se derraman en mi vida y estoy receptivo a su manifestación.
Doy gracias porque soy bendecido con paz, salud y prosperidad. La gracia divina me bendice por siempre.
No se va a decir: “Aquí está”, o “Allí está”; porque el reino de Dios ya está entre ustedes.—Lucas 17:21

viernes, 29 de noviembre de 2013


Viernes, Noviembre 29, 2013

Buena voluntad

DOY GENEROSAMENTE, Y ESTOY DISPUESTO A RECIBIR.
La generosidad forma parte de mi ADN, porque soy uno con el Dador Mayor. Dios nos ha dado la vida y todas sus bendiciones. Uno con Dios, siempre tengo suficiente para disfrutar y compartir.
Soy un dador generoso. No doy para llamar la atención ni para demostrar lo dadivoso que puedo ser. Por el contrario, ¡soy desprendido porque me encanta colaborar! No solamente soy un dador bondadoso, también estoy dispuesto a recibir. Cuando recibo con gratitud, desempeño un papel importante en el fluir del bien de Dios. Estoy receptivo y me sé digno de los regalos que vienen a mí de un universo generoso y abundante.
Pero cuando tú des limosna, no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha, para que sea tu limosna en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.—Mateo 6:3-4