domingo, 20 de octubre de 2013

Domingo, Octubre 20, 2013

Curación

EL PODER SANADOR DE DIOS TRABAJA EN MÍ AHORA.
En la Biblia leemos muchos relatos acerca de las curaciones realizadas por Jesús. Cuando los enfermos experimentaban la fe de Jesús, sus mentes sanaban de la duda y de la incredulidad, y sus cuerpos eran renovados. Jesús veía su plenitud y no sus enfermedades. Una vez que ellos concebían esta visión poderosa, su salud corporal era restaurada.
Jesús atribuyó el poder sanador a Dios. La curación es activada por medio del poder de la fe. Con fe, suelto la duda acerca de mi salud y plenitud. Me veo sano y bien, y mi cuerpo responde con vida y vigor renovados. Siento gratitud por el poder sanador de Dios que fluye por medio de mí ahora.
Dijo Jesús al centurión: “Ve, y que se haga contigo tal y como has creído”. Y en ese mismo momento el criado del centurión quedó sano.—Mateo 8:13

sábado, 19 de octubre de 2013

Sábado, Octubre 19, 2013

Libre

SOY LIBRE PARA SER LO MEJOR QUE PUEDO SER.
El novelista y filósofo francés, Albert Camus, escribió: “La libertad no es sino la oportunidad de ser mejores”. Cada día, tengo la oportunidad de ser mejor, de aprender más, de amar más y de experimentar más. Tengo la libertad para elegir y para buscar mayor comprensión y significado.
Mi libertad no depende de las condiciones externas, ya que mora en mí. Es mi herencia como hijo de Dios. Tengo la libertad para escoger entre la fe o el temor; la crítica o el apoyo; el ser víctima o vencedor.
Con gratitud, acepto mi libertad inherente, acepto su potencial y lo utilizo para crear una vida plena. Soy libre para ser lo mejor que puedo ser. Soy libre en el espíritu de Dios, según crezco y evoluciono cada día.
Les daré un corazón nuevo, y pondré en ustedes un espíritu nuevo.—Ezequiel 36:26

jueves, 17 de octubre de 2013

Miércoles, Octubre 16, 2013


Paz mundial

SOY UN CENTRO RADIANTE DE PAZ.
No experimentaré un mundo de paz hasta que sienta paz en mi mente y corazón. Hago mi parte para crear un mundo de paz al tener presente cómo respondo a las circunstancias. ¿Me siento indignado o sentencioso cuando escucho las noticias? ¿Estoy a la defensiva sintiéndome atacado? ¿Siento amargura o resentimiento?
Si descubro que experimento discordia interna, no me juzgo arduamente; en vez de ello, determino elegir algo diferente. Escojo sentir paz. Gracias al poder armonizador del amor divino —en mí y a mi alrededor— envuelvo mis experiencias en aceptación y compasión. Siento serenidad al irradiar paz y armonía en el mundo.
Que en el corazón de ustedes gobierne la paz de Cristo, a la cual fueron llamados en un solo cuerpo.—Colosenses 3:15

miércoles, 16 de octubre de 2013

Martes, Octubre 15, 2013

Gozo

TENGO ALEGRÍA EN MI CORAZÓN.
Me siento ligero y radiante cuando mi corazón está lleno de gozo. Mi alegría no depende de experiencias externas, expectativas cumplidas o del comportamiento de los demás. Esta surge en mí porque estoy lleno de Espíritu, porque es parte de quien soy. El júbilo no proviene de lo externo; emana de mi interior. Fui creado para experimentar satisfacción.
Expreso gozo porque confío en que Dios está activo en mi vida. Cuando me vinculo conscientemente con el Cristo en mí, me siento elevado. Todavía existen retos por superar, salud por fomentar, relaciones por reparar, y una serie de tareas por hacer —mas en todo ello yace el gozo. Al hacer todo con deleite, lo llevo a cabo con facilidad y gracia.
Tú, Señor, me has alegrado con tus obras; yo me regocijo por las obras de tus manos.—Salmo 92:4

martes, 15 de octubre de 2013

Martes, Octubre 15, 2013

Gozo

TENGO ALEGRÍA EN MI CORAZÓN.
Me siento ligero y radiante cuando mi corazón está lleno de gozo. Mi alegría no depende de experiencias externas, expectativas cumplidas o del comportamiento de los demás. Esta surge en mí porque estoy lleno de Espíritu, porque es parte de quien soy. El júbilo no proviene de lo externo; emana de mi interior. Fui creado para experimentar satisfacción.
Expreso gozo porque confío en que Dios está activo en mi vida. Cuando me vinculo conscientemente con el Cristo en mí, me siento elevado. Todavía existen retos por superar, salud por fomentar, relaciones por reparar, y una serie de tareas por hacer —mas en todo ello yace el gozo. Al hacer todo con deleite, lo llevo a cabo con facilidad y gracia.
Tú, Señor, me has alegrado con tus obras; yo me regocijo por las obras de tus manos.—Salmo 92:4

lunes, 14 de octubre de 2013


Domingo, Octubre 13, 2013

Vida

SOY VIDA. SOY UN REGALO VALIOSO, Y SOY MERECEDOR.
La vida es un regalo precioso para ser valorado, vivido y explorado. Junto con el regalo de la vida, contamos con herramientas para crecer y tener éxito.
También tenemos fortaleza para perseverar en tiempos de reto. Una fuente de energía inagotable mora en nosotros. En nuestros corazones yacen el valor y la templanza para mantener el compromiso de seguir adelante.
Se nos ha dado la sabiduría y la comprensión necesarias para tomar decisiones cabales. La luz de Dios ilumina nuestros caminos, ayudándonos a superar todo aquello que pueda impedir nuestro objetivo. Y se nos ha dado amor para compartir según cultivamos las múltiples bendiciones de la vida. Somos vida. ¡Somos regalos al mundo!
Y el que quiera, que tome gratuitamente del agua de la vida.—Apocalipsis 22:17

sábado, 12 de octubre de 2013

Sábado, Octubre 12, 2013

Paso a paso

PASO A PASO, CONFÍO EN QUE EL ESPÍRITU DIVINO ME GUIARÁ.
Caminar en la naturaleza puede ser una gran aventura. Por encima del tapiz de árboles, el sol calienta el aire de la mañana. Con cada paso, mis pies y la tierra se unen. Al andar por el sendero, atesoro cada momento. Algunas partes del camino son lisas y niveladas; otras son rocosas y empinadas. De regreso a casa, recuerdo con gozo todo lo que he visto y experimentado.
Mi sendero espiritual también es una aventura. A veces, todo cae en su lugar fácilmente; otras, enfrento retos y obstáculos. Mas acojo cada experiencia y atesoro mi conciencia de la presencia moradora del Espíritu. La luz divina ilumina mi camino. Paso a paso, confío en que Dios me guiará de regreso a casa.
Yo te voy a hacer que entiendas. Voy a enseñarte el camino que debes seguir.—Salmo 32:8