viernes, 14 de junio de 2013

Viernes, Junio 14, 2013

Belleza
SOY UNO CON LA BELLEZA DEL UNIVERSO.
Soy una hermosa creación de Dios, con un espíritu bello y que vive en un mundo hermoso. Cuando afirmo estas palabras, me veo como soy verdaderamente —un ser espiritual, lleno de la vida renovadora de Dios. Mi cuerpo es un templo sagrado; mi mente es una herramienta poderosa; mi corazón es un canal abierto.
Doy gracias por la belleza del mundo a mi alrededor. Desde el átomo más pequeño hasta la cordillera más grande —sé que la belleza ha sido creada de manera divina, así como lo he sido yo. Cuando recuerdo la Verdad de quien soy, siento el espíritu de Dios en mí. Soy una persona creativa y confiada, que logra todo lo que se propone. Soy la persona única y hermosa que debo ser.

Dios resplandece desde Sión, la ciudad de belleza perfecta.—Salmo 50:2

jueves, 13 de junio de 2013


Jueves, Junio 13, 2013


Orar por otros
INSPIRADO POR LA ORACIÓN, AFIRMO EL MAYOR BIEN PARA TODOS.
Gracias al poder de la oración, apoyo a mis seres queridos. Cualquier momento es perfecto para visualizar a mi familia y a mis amigos saludables, disfrutando del regalo de la vida y viviendo en armonía unos con otros. La oración es un regalo fácil de dar.
Si algo en las noticias llama mi atención, lo añado a mis oraciones diarias. Al ver más allá de las imágenes, veo que la curación es posible y que un plan divino para el bien se revela. Nada está más allá del poder de Dios de restaurar, recrear y resolver, así que en oración, lo pongo todo en manos de Dios.
Al leer La Palabra Diaria, formo parte de una vasta comunidad espiritual que ora unos por otros con fe en que el bien surgirá.

Oren unos por otros para ser sanados. La oración fervorosa del justo tiene mucho poder.—Santiago 5:16

miércoles, 12 de junio de 2013

Miércoles, Junio 12, 2013


Curación
IRRADIO SALUD, ARMONÍA Y PLENITUD.
Algunos dicen que la curación tiene lugar en el tiempo de Dios. Y sé que el tiempo de Dios es continuo. La curación tiene lugar a todo momento. Cuando mi cuerpo físico responde a su llamado natural de salud, surge la curación.
Coopero con la energía armonizadora y regenerativa de Dios que irradia en mí como salud, armonía y plenitud. Si enfrento un reto de salud, presto atención a mi cuerpo y a mi guía interna. Afirmo vida divina con mis pensamientos, palabras y oraciones. Descanso y consumo alimentos que promuevan la obra divina de curación en mí. Hago a un lado la impaciencia y la frustración, y enfoco mi energía en la salud y el bienestar. La curación está en progreso en este mismo momento.

Los curaré, les daré la salud y haré que con honra disfruten de paz y seguridad.—Jeremías 33:6

martes, 11 de junio de 2013

Martes, Junio 11, 2013

Gratitud
DOY GRACIAS POR TODAS LAS BENDICIONES DE LA VIDA.
Una persona sabia dijo que la gratitud es la memoria del corazón. Mis recuerdos enriquecen mi vida a medida que los días y los años pasan. Al evocar memorias gratas, estas enriquecen mi alma.
Elijo explorar mis recuerdos con gratitud. Recordar la bondad de otros me hace sonreír y eleva mi espíritu. Aprecio a las personas quienes han compartido esta vida conmigo. Mis recuerdos de tiempos alegres y de buenas personas revelan la luz del Espíritu.
Al mirar en retrospectiva, sintiendo gratitud por los seres queridos y por las oportunidades que me han dado gran satisfacción, también recuerdo disfrutar la plenitud del momento presente. Ahora mismo estoy creando recuerdos para los años venideros.

Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.—Mateo 

lunes, 10 de junio de 2013

Lunes, Junio 10, 2013

Dios en acción
DIOS OBRA EN MÍ.
Soy una creación única y Dios obra en mí y por medio de mí. Gracias al don del libre albedrío, elijo aquello a lo que deseo dar forma. Al hacerlo, cocreo con Dios. Mi corazón se emociona al ver la belleza del mundo de Dios.
Mi canción está en armonía con el ritmo divino. Al caminar por la tierra, siento el pulso de la vida divina en cada uno de mis pasos. Soy parte del suelo por el que transito. Dios está por doquier —en la Tierra, la luna y las estrellas; en lo distante y lo cercano.
Bendigo y alabo las maravillas de la creación. Veo a Dios en todas las personas y por todas partes. El latido de la humanidad surge del corazón divino. Gracias, Dios, porque soy libre para expresar lo verdadero en mí, lo bueno, lo cual es uno por siempre contigo.

Cantaré y entonaré alabanzas a Jehová.—Salmo 27:6

domingo, 9 de junio de 2013

Domingo, Junio 9, 2013

Seguro
TODO ESTÁ BIEN.
Todos necesitamos sentirnos seguros; tener la certeza interna y externa de provisión y guarda. Hoy determino confiar en la promesa de la protección divina. Cuando Jesús quería dar seguridad a Sus seguidores, les recordaba que la presencia divina yace en toda la creación. Esta idea también me brinda consuelo y esperanza a mí. Tengo confianza en que el poder y la presencia de Dios me protegen todo el tiempo.
Cuando me sienta preocupado por otros, recuerdo que Dios guía a mis seres queridos hacia la paz y la seguridad. Refuerzo mi seguridad interna al orar, lo cual profundiza mi convicción de que todo está bien.

Miren las aves del cielo, que no siembran, ni cosechan, ni recogen en graneros, y el Padre celestial las alimenta. ¿Acaso no valen ustedes mucho más que ellas?—Mateo 6:26

sábado, 8 de junio de 2013

Sábado, Junio 8, 2013

Confiar
¡CONFÍO EN DIOS Y MI VIDA TOMA FORMA!
Cuando un alfarero trabaja la arcilla, quizás no sepa si el producto final será un florero, un recipiente o un plato. Aunque la técnica puede parecer desordenada y el resultado incierto, el alfarero confía en el proceso y pone toda su atención en la arcilla. Él moldea y da forma a la arcilla con creatividad, y la obra toma forma.
Como un alfarero, moldeo y doy forma a los momentos de mi vida. Me ocupo de cada asunto que tengo ante mí con un sentido de maravilla creativa. Si las circunstancias cambian inesperadamente, enfoco de nuevo mi atención en la presencia Crística moradora y regreso a mi centro sereno. Confío en Dios y, aunque el resultado pueda ser incierto, sé que mi vida toma forma de una manera que bendice y prospera a los demás y a mí.

¡Feliz aquel que confía en el Señor!—Proverbios 16:20