viernes, 7 de junio de 2013

Viernes, Junio 7, 2013

Libre
TOMO DECISIONES SALUDABLES PARA SER MENTAL Y EMOCIONALMENTE LIBRE.
Las malas elecciones pueden llevarnos a hábitos o patrones de conducta que no son saludables y que impiden nuestro crecimiento espiritual. Puede que hasta nos lleven a abdicar nuestro poder personal. Si observo tales patrones en mí, determino reclamar mi poder y mi libertad.
Me visualizo cortando las cuerdas de las creencias falsas y los hábitos destructivos. Afirmo: Las ideas y conductas limitantes no tienen poder sobre mí. ¡Soy libre mental y emocionalmente! Al aprender de mis errores y aplicar lo que he aprendido, soy libre para ser lo mejor y más auténtico que pueda. Estoy facultado para interactuar con los demás de maneras positivas. Mi nueva libertad promueve elecciones cabales y constructivas.

Pero el Señor, que es justo, me ha librado del dominio de los malvados.—Salmo 129:4

jueves, 6 de junio de 2013

Jueves, Junio 6, 2013

Exhalar
DEJO IR LO QUE YA NO SIRVE MI PROPÓSITO MAYOR.
Mis pulmones tienen una capacidad limitada. Así que para inhalar aire nuevo, primero debo exhalar. La respiración es un proceso constante de recibir y soltar. Ejemplifica el fluir y las mareas de la vida.
Exhalar e inhalar son esenciales para la vida humana. Exhalo dióxido de carbono, el cual sostiene otras formas de vida, para poder inhalar el oxígeno dador de vida que necesito. Mi vida es sustentada al dejar ir lo viejo y acoger lo nuevo.
Hoy considero lo que estoy dispuesto a conservar y lo que deseo dejar ir; lo que quiero dar y lo que espero recibir. Compartir mis bendiciones es tan natural como respirar. ¿Qué estoy dispuesto a dar hoy?

Entonces Dios el Señor formó al hombre de la tierra misma, y sopló en su nariz y le dio vida.—Génesis 2:7

miércoles, 5 de junio de 2013

Miércoles, Junio 5, 2013

Sabio
ESTOY LLENO DE LA SABIDURÍA DEL ESPÍRITU.
Cuando proclamo que soy sabio, no me envanezco creyendo que es algo que he logrado por mí mismo. Sé que la sabiduría proviene de estar receptivo al fluir del Espíritu. Soy sabio cuando permito que la sabiduría divina se exprese por medio de mí.
Al estar en armonía con Dios, me expreso con amor y respeto. Hablo y actúo de maneras que reconocen a todas las personas como amadas de Dios.
Al combinar la sabiduría divina con el buen juicio, hago lo mejor que puedo para propiciar los mejores resultados para los demás y para mí. Con ternura y consistencia, elijo palabras y acciones que contribuyen al bienestar de todas las personas.

¿Quién es sabio y entendido entre vosotros? Muestre por la buena conducta sus obras en sabia mansedumbre.—Santiago 3:13

martes, 4 de junio de 2013

Martes, Junio 4, 2013

Crecimiento
SOY TRANSFORMADO.
Adondequiera que miro, veo el cambio de la vida. Dios está en cada parte de este mundo cambiante y está en mí a medida que crezco. Los libros que leo, las películas o programas que veo y los servicios religiosos a los que asisto pueden ofrecerme inspiración para mi transformación, mas la mayor influencia es la presencia de Dios en mí. Esta Presencia me lleva a expandir mi visión de la vida, me da valor para salir de mi zona de comodidad y ayuda a responder al cambio con receptividad y entusiasmo.
Las experiencias de la vida promueven mi crecimiento espiritual y me enseñan a confiar en la presencia de Dios. Con fe, avanzo ante toda transición y soy transformado.

Cambien su manera de pensar para que así cambie su manera de vivir y lleguen a conocer la voluntad de Dios.—Romanos 12:2

lunes, 3 de junio de 2013

Lunes, Junio 3, 2013


Armonía
ALABO A CADA UNA DE MIS RELACIONES PERSONALES.
En medio de un conflicto, quizás no me dé cuenta de la herramienta poderosa con la que cuento para traer paz a cualquier relación personal. Esa herramienta es la alabanza. Charles Fillmore escribió: “Aplica el poder de la alabanza en todo lo que desees aumentar. Da gracias porque está cumpliendo tu ideal”. Aplico el poder de la alabanza en toda relación personal en mi vida.
Alabo tanto el bien que puedo ver como el que no percibo. Doy gracias porque las personas en mi vida son únicas, y cada una me proporciona nueva comprensión y nuevo gozo. Alabo cada oportunidad de compartir con los demás. Doy gracias por cada relación personal. Reconozco el Cristo en todos y veo a cada persona bendecida con paz, amor y felicidad. Mi vida está en armonía.

Vivan en armonía unos con otros.—Romanos 12:16

domingo, 2 de junio de 2013

Domingo, Junio 2, 2013

Mente abierta
CON UNA MENTE ABIERTA, ALCANZO NUEVAS DIMENSIONES DE CONCIENCIA.
Oliver Wendell Holmes, un personaje famoso en Estados Unidos, dijo que una mente que se ha expandido nunca regresa a su dimensión original. Permito que mi mente se expanda al pensar en todo lo que Dios es. Al mantener mi mente abierta, permito que la luz divina ilumine mis percepciones y mis creencias. Practico el discernimiento espiritual cuando reconozco que la vida es más que lo que podemos ver.
Veo a Dios en acción en un amanecer, en el rostro de un niño, en la obra de mi vida y en todas mis actividades. Veo a Dios en mí cuando perdono más y juzgo menos. Desarrollo mayor comprensión al apreciar diversas perspectivas con una mente abierta.

Si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada.—Santiago 1:5

sábado, 1 de junio de 2013

Sábado, Junio 1, 2013

Gozoso
¡ESTE ES UN BUEN DÍA, UN DÍA DE GOZO!
Comienzo este día de buen humor. Cada día puede comenzar de esta manera cuando recuerdo las palabras del Salmista: “A la mañana vendrá la alegría”. Las desilusiones de ayer no tienen poder para nublar el día de hoy. Lo disfruto y hago lo mejor que puedo. Tengo pensamientos creativos; esparzo la paz y la buena voluntad dondequiera que voy.
El orar temprano en la mañana marca la pauta para las horas venideras. Cuando me aquieto, escucho y permito que mis pensamientos y sentimientos sean dirigidos por el Cristo, aseguro que mi día sea bueno. A medida que cumplo con mis obligaciones, mi paso es firme, tengo una canción en mi corazón y una sonrisa en mi rostro. Estoy de buen humor y gozoso en espera de mi bien.

Por la mañana siembra tu semilla.—Eclesiastés 11:6